Historia

Eran los años sesenta en Elda y Petrer, dos localidades del Medio Vinalopó, con 25000 y 8000 habitantes respectivamente empezaron a disfrutar de un crecimiento industrial debido principalmente a la fabricación del calzado de señora, la consecuencia de esta nueva situación provocó un crecimiento económico y un aumento considerable de la población, esto trajo consigo a su vez un aumento de la natalidad debido al  establecimiento de familias que venían en busca de trabajo.
En un principio no vieron necesario estimular la mente para conseguir más riqueza ya que era más rentable montar un taller de calzado que estudiar, pero pronto los productos tuvieron que ser vendidos fuera, en ese momento se dieron cuenta de la necesidad de formación académica. La prosperidad fue notable y surgió un sector de familias más pudientes que deseaban que sus hijos/as tuvieran acceso a unos estudios.
Por esos años un grupo de universitarios e intelectuales de la época empezaron a remover las conciencias de políticos, empresarios y de los habitantes de las dos poblaciones,  la respuesta no se hizo esperar y se construyó el Colegio Sagrada Familia, que se cedió al Obispado para su puesta en marcha y funcionamiento.


Lo que en principio supuso un logro pronto planteó un problema estructural  y económico para las familias ya que para obtener la calificación oficial los alumnos tenían que desplazarse al INB de Alcoy para examinarse. 


Por ello era necesario no depender de nadie es decir se necesitaba un Instituto Nacional de Bachillerato (INB) propio para estas localidades y de esto se dio cuenta, entre otros, José Luis Perseguer, un farmacéutico de Petrer muy bien relacionado social y políticamente, que unido con otros intelectuales del momento consiguieron que se pusiera en marcha el INB de Elda-Petrer. 


En 1964 siendo alcaldes Antonio Porta Vera y Nicolás Andreu Maestre de Elda y Petrer respectivamente, se inician los trámites administrativos para la compra de 10000 m2  en la zona fronteriza de las dos localidades en la partida  del “Campico” en el término municipal de Petrer y a unos doscientos metros de las zonas urbanas de ambas localidades.  El 8 de mayo 1965 se acordó pagar entre los dos ayuntamientos, dos millones quinientas veinte mil pesetas por el citado terreno, el 25 de noviembre del mismo año se confirmó la escritura de compra. Finalmente el centro se inauguró el día 1 de octubre de 1967.


En cuanto al nombre específico del centro ”Azorín” se debió a José Luis Perseguer que era un admirador del escritor José Martínez Ruiz “Azorín” residente ese año ( 1965 ) en su pueblo natal, ese entusiasmo por Azorín caló sin ningún tipo de duda en su entorno y así se creó una comisión que se desplazó para solicitar el consentimiento del escritor para darle el nombre de Azorín al centro.

Más tarde en octubre de 1977 finalmente se oferta el bachillerato en turno de noche, después de tres años solicitándolo, esto dio respuesta a la demanda de alumnos que por razones laborales no podían estudiar en un horario matutino.

La masificación ha sido una de las constantes en este centro,  ya en 1978  se inició el curso con una matrícula de 1200 alumnos entre los dos turnos y sólo con un único edificio principal que tuvo que reconvertir en aulas la biblioteca y otras dependencias, en esas fechas todavía no se habían construido las ocho aulas prefabricadas.  

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